Érase una vez, la historia de 7 valientes triatletas, que en búsqueda de un nuevo reto, se decidieron a nadar entre las verticales paredes de las montañas del embalse de Cortés de Pallás.
Salieron con fuerzas, energía e ilusión, y al cabo de unas 4 horas nadando entre las tranquilas aguas del pantano, y después de pasar curvas y curvas diseñadas por las montañas, llegaron al embarcadero de Cortes de Pallás, con más ilusión aún, y una alegría indescriptible!!
...y para recuperar fuerzas...nada mejor que un buen gazpacho manchego en Casa Chema!!!!

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